El pueblo

Pueblo pequeño de la provincia de Toledo, 550 habitantes, enclavado en un suave valle por donde transcurre un arroyo.

Casas de arquitectura sencilla, muy castellanas, en su mayoría de dos plantas. Sus calles amplias, radiales, conducen a la plaza principal donde se encuentra el Ayuntamiento y la Iglesia Parroquial de principios del siglo XVI, con retablos e imágenes valiosas totalmente respetadas en pasadas contiendas.

Dos ermitas en los extramuros: paseando por una arbolada bóveda se llega a la ermita dedicada a la Patrona, Nuestra Señora del Prado; y la otra, enclavada en un pequeño promontorio, a la Virgen de la Soledad.

Pueblo eminentemente agrícola, sus días laborables transcurren con la paz y tranquilidad que da el trabajar en el campo. Los fines de semana se alegra con la presencia de familiares madrileños.

Para visualizar panoramas amplios del pueblo y de la comarca hay dos lugares que facilitan esta perspectiva. Subiendo la cuesta Carriches a lo largo de la circunvalación que flanquea el pueblo; y el otro a dos kms, siguiendo el Camino Ancho hasta el Cerro "Colorao" coronado por un hito topográfico desde donde pueden distinguirse hasta 15 pueblos de la comarca.

"Cambiar horizontes es provechoso a la salud y a la inteligencia." G.A. Bécquer.